HERRAMIENTAS MANUALES

            Vamos a dedicar esta página del blog a las herramientas manuales más utilizadas en el trabajo de la ebanistería. Dedicaremos otra a la maquinaria, tanto portátil -o de pequeño tamaño- y la de gran formato propiamente utilizada en el trabajo de la madera.

           Muchas y variadas son las utilizadas en este oficio milenario, pero aunque no están todas las que son diremos que sí son todas las que están.

            Comenzaremos con...

HERRAMIENTAS E INSTRUMENTOS PARA SOSTENER

Banco de trabajo.—Es la mesa sobre la cual el ebanista realiza la mayoría de sus trabajos (Figura 1). Está formado por una pieza de 8 a 10 cm. de grueso, sostenido por cuatro patas robustas, armadas con travesaños. La longitud oscila entre 2 y 2'50 m., siendo su altura de 80 a 90 cm.

Figura 1
            En el tablero ha de haber una ranura para depositar la herramienta. En la mesa hay varias aberturas en las que se introducen los corchetes, piezas de sostén donde se apoyan la piezas que se han de trabajar.
            Elemento importantísimo es la prensa, que sirve para sujetar tablas largas y no muy anchas.

Figura 2
En la imagen de la Figura 2 vemos otro tipo de banco en el que una de la prensas es vertical y está alineada con una de las patas del mismo. La operación de sujeción de piezas en esta prensa es eficaz cuando la quijada móvil de la prensa se mantiene paralela al pie del banco Figura 3-3. En caso contrario, al reducirse las superficies de contacto, las piezas se podrán mover a impulso de las herramientas (Figuras 3-1 y 3-2). 
Figuras 3-1, 3-2 y 3-3

Barrilete.—Es un aparato de hierro forjado que sirve para inmovilizar una pieza sobre un banco. Su empleo es fácil y rapidísimo. Basta introducirlo oblicuamente en un agujero del banco y golpear sobre su cabeza a con una maza. Se afloja cogiéndolo con la mano izquierda y golpeando en la parte lateral de la cabeza b (Figura 4).
Figura 4
Soporte cortador.—consiste en una tabla de 30 por 18 cm. aproximadamente, con dos listones o topes de unos 16 cm. de largo. Sirve de apoyo a una pieza durante el aserrado, vaciado, etc. El de la Figura 5, sirve para cortar piezas o molduras a escuadra.
Figura 5

Para cortar molduras pequeñas a cartabón inglete (o a cualquier grado de inclinación deseado) usaremos el de la figura 6. Para las molduras más grandes, en que es necesario una guía segura en el aserrado, emplearemos el de la figura 7. En él puede observarse que las ranuras para el paso de sierra no llegan hasta la parte baja de la pieza, pues de otro modo los lados de la caja quedarían completamente separados; esto hace necesario el colocar una tira de madera en el fondo.

Figuras 6 y 7


HERRAMIENTAS PARA ASERRAR






Serrucho ordinario (Figura 8).—Tiene la hoja muy ancha y robusta, carente de costilla, de 1 a 2 mm. de grueso, líneas convergentes, y bastante rígida para no doblarse durante el trabajo. Recibe también el nombre de pasaportodo, por penetrar a veces toda la hoja en la madera aserrada.
Figura 8
Serrucho de costilla (Figura 9) .—Se utiliza para cortes finos y de precisión. Recibe el nombre del refuerzo de metal que lleva en su lomo. Es una de las herramientas mas delicadas que utiliza el Ebanista.

Figura 9
Serrucho de punta.— Tiene una hoja gruesa de 1 a 2 mm., robusta y alargada (Figura 10), que se utiliza para abrir huecos, previo un agujero con una broca.
Figura 10
Serrucho para cortar chapa.—Consta de una hoja gruesa de 1 ó 2 mm. y de 7 a 10 cm. de largo. Como se observa en la Figura 11, la hoja va dentada por ambos lados.

Figura 11
Tronzador o serrucho de bosque.—Sierra con que se cortan al través (Figura 12) piezas enterizas, troncos, tablones, etc.

Figura 12
Serruchos recambiables.—En la Figura 13 podemos observar un mango de serrucho, el cual se acopla perfectamente a las hojas de los serruchos de costilla, ordinario y de punta.

Figura 13

HERRAMIENTAS CON HOJA DE CORTE GUIADA
El grupo principal de las herramientas para la Ebanistería está formado por los cepillos, con los cuales se obtienen superficies planas, molduradas, rebajadas. etc.
Cepillo.—Consiste en un prisma de madera de 20 a 30 cm., con una abertura transversal más o menos inclinada, donde se coloca una cuchilla sujeta por una cuña (Figura 15). se emplea para desbastar y pulir la madera. Hoy día se han generalizado las herramientas metálicas, a pesar de su coste algo elevado y lo delicado de alguno de sus elementos. Por ligereza y poco peso son muy frágiles, y su uso exige mejor capacitación técnica (Figura 14).

Figuras 14 y 15
Los hay principalmente de dos clases: Cepillo de desbastar, o de una hoja; y cepillo de pulir, o de dos hojas.


Cepillo de dientes.—A diferencia del cepillo corriente, tiene la hoja casi perpendicular y su filo formado por una serie de dientes muy juntos y diminutos (Figura 16). Sirve para hacer estrías en las piezas.

Figura 16
Garlopa.—Es un cepillo largo de 50 a 80 cm. y ancho de 5 a 8 cm., provisto de mango y doble cuchilla. Se utiliza para labrar superficies planas (Figura 17).
Figura 17
Garlopín.—Es una garlopa corta, de unos 40 cm., y con una sola cuchilla. Se utiliza para desbastar, y para piezas irregulares y nudosas (Figura 18).
Figura 18
Guillame.—Es un cepillo más estrecho que el ordinario (Figura 19), con un ancho de 2 a 3 cm., cuya cuchilla tiene la misma anchura que la base, lo cual facilita la limpieza de entrantes.
Figura 19

HERRAMIENTAS CON HOJA DE CORTE LIBRE

Formón.—Es una herramienta de corte, formada por un hierro acerado con mango de madera y filo horizontal (Figura 20). Sirve para ejecutar oquedades en la madera. No se ha de hacer palanca con él, por ser de hoja muy delgada. La anchura del formón varía entre 4 y 40 mm.
Figura 20
Escoplo.—Es un formón de hoja más gruesa (Figura 21), utilizado Para abrir agujeros rectangulares llamados escopleaduras. La anchura del escoplo varía entre 2 y 20 mm. y su espesor aumenta en la misma proporción.
Figura 21

Gubia.—Es una herramienta de corte, formada por un hierro acerado con mango de madera y filos de diferentes formas pero principalmente en forma de media caña y en V (Figura 22). Sirve para tallar la madera. No es una herramienta propia del ebanista aunque puede ser usada por éste en determinadas circunstancias.
Figura 22

INSTRUMENTOS PARA MEDIR, SEÑALAR, TRAZAR Y COMPROBAR

            Además de las herramientas que podemos llamar de trabajo, hay otras auxiliares, que sirven para medir, señalar, verificar, etc.
Metro.—Es la unidad lineal de medida. El Ebanista utiliza el metro dividido en varillas de madera (Figura 23), metal, plástico o celuloide, de uno a dos decímetros cada varilla. Hay también cintas métricas de fleje metálico o de tela, de dos a veinte metros, que se enrollan en un estuche (Figura 24).
Figura 23 y 24
Lápices.—Son varios según la clase de trabajos: el de carpintero (Figura 25), para señalar tablas y signos convencionales; el de dibujo, utilizado para superficies bien lisas; los de color, para el rayado de los planos.
Figura 25
Punta de trazar.—Está formada (Figura 26) por un alambre de acero con un diámetro de 5 a 8 mm., y se usa, con ayuda de la regla o de la escuadra, para marcar cortes, medidas, etc. El cono de la punta no debe pasar de 12 grados.
Figura 26
Regla.—La regla del Ebanista es un listón de cantos rectificados, que se emplea para trazado de rectas y comprobación de superficies planas (Figura 27).
Figura 27
Escuadra.—Es un instrumento auxiliar formado por dos brazos desiguales en ángulo recto. Se emplea para comprobar en las piezas la exactitud de los ángulos rectos (Figura 28).
Figura 28
Falsa escuadra—Consta de dos reglas unidas por un tornillo, fijo en el extremo de una de ellas, alrededor del cual puede deslizarse y girar la otra. Se emplea para trazar ángulos oblicuos (agudos u obtusos) de determinada abertura (Figura 29).
Figura 29
Gramil.—Es un instrumento de madera que se emplea para trazar líneas paralelas sobre los diversos lados de la madera, para reducirla a la medida deseada (Figura 30).
Figura 30
 Compás.—Instrumento generalmente de hierro: se usa en punta recta (Figura 31) y con guía movible para trazar o tomar distancias; con la puntas en curva al interior (Figura 32), para espesores; con los brazos curvados al exterior (Figura 33), para aberturas en huecos.
Figuras 31, 32 y 33
Calibrador o Pie de Rey.—se emplea para pequeñas y medianas precisiones. Consta de una regla graduada y doblada a escuadra por un extremo. En ella se desliza otra escuadra también graduada, llamada nonio, que sirve para apreciar décimas y aun centésimas (Figura 34).
Figura 34
Entreguardas,—Son dos reglas iguales bien rectificadas, con las que se comprueba la exactitud de una superficie plana.

Hay otros instrumentos, como el nivel y la plomada, que pueden prestar un gran servicio en determinados casos.

ÚTILES PARA GOLPEAR Y EXTRAER
Martillo.—Sirve para clavar, golpear, etc., y para todo trabajo que no se pueda hacer con el solo esfuerzo de la mano. Los más usuales son: el de carpintero (de orejas) (Figura 34); el de ebanista (de peña) (Figura 35), y el de chapear (Figura 36).
Figuras 34, 35 y 36

Mazo o maza.—Es un martillo con cabeza de madera para dar golpes sobre los ensambles, armaduras, mangos de formón, escoplos, gubias, etc. (Figura 37).
Figura 37
Tenaza.—Herramienta que sirve para arrancar clavos o para cortarlos. Es de hierro acerado, y está compuesta de dos puntas unidas con un perno (Figura 38).
Figura 38
Botador.—Es semejante a la punta de marcar, pero se diferencia de ella en que tiene la punta truncada (Figura 39). Su misión es la de embutir clavos o puntas.

Figura 39
Destornillador.—Es un instrumento de variados tipos y tamaños, que se emplea para meter y sacar tornillos. 
Figura 40

HERRAMIENTAS PARA AGUJEREAR

           Son herramientas de hierro acerado que sirven para hacer taladros. Las hay de diversas formas, pero se pueden reducir a tres tipos:

Barrena.—Consta de una punta helicoidal cónica (Figura 41) con mango giratorio a mano, para la ejecución de pequeños agujeros. Sus medidas, que van por líneas, son las siguientes: 1, 1'50,2,2'5,3,3'5 y 4.

Figura 41

Barreno.—Sirve para hacer agujeros de gran diámetro y profundidad. Se maneja con ambas manos, introduciendo un palo redondo en el ojo del mango (Figura 42) . Los hay de varios diámetros.
Figura 42
 
Berbiquí—Está constituido por una varilla de hierro en forma de U. Se le da el movimiento giratorio con una mano, mientras se presiona sobre la empuñadura con la otra. La herramienta, de distintos sistemas, recibe la mecha con la que se hace el agujero. Los más corrientes son de dos tipos: El berbiquí sencillo, y el de trinquete (Figura 43), que se utiliza en rincones y ángulos difíciles, en los que sería imposible dar una vuelta completa con el berbiquí sencillo.

Figura 43
 Barrenas o mechas para berbiquí.—Consisten en: punta de guía, marcador y cortador. Para agujeros profundos y exactos, las barrenas helicoidales son las que dan mejores resultados. En la Figura 44 podemos observar diversos tipos de brocas.
Figura 44
 Taladros de mano y de pecho.—Llamados "a engranaje", agujerean con mayor perfección, debido a la velocidad con que giran (Figura 45). 
Figura 45
 HERRAMIENTAS PARA RASPAR, ALISAR Y PULIR
Escofinas y limas.— Son herramientas de acero templado, con dientes salientes (Figuras 46 y 47), que arrancan pequeñas astillas de la madera. Suelen ser de corte grueso, medio o fino.

Figuras 46 y 47
Las hay de mediacaña, redondas, triangulares, planas y cuadradas (Figura 48).
Figura 48

En la Figura 49 pueden verse otras secciones de limas.
Figura 49
La clasificación del corte se basa en la cantidad de dientes por centímetro cuadrado, que puede variar de 6 a 150 (Figura 50).
Figura 50
Las escofinas tienen los dientes gruesos y triangulares; las limas tienen la cara finamente estriada, que se utiliza para afinar superficies. Unas y otras se utilizan para repasar superficies curvas y planas, trabajadas de antemano con la sierra y el formón.
 
Carda.—Es un cepillo con puntas cortas, de hierro, que sirve para la limpieza de limas y escofinas (Figura 51).
Figura 51
Bastrén o cuchilla de desbastar.—Se emplea con ambas manos, realizando con él trabajos más pesados que con las cuchillas de raspar (Figura 52).
Figura 52
Cuchillas de pulir.—Llámanse también rasquetas, y consisten en unas hojas de acero templado, semiduro y de calidad, generalmente rectangulares, aunque pueden tener diversas formas para poderse adaptar a distintas superficies, y que tienen sus caras y sus cantos perfectamente pulidos (Figura 53).
Figura 53

Papel de lija.—Es un papel fuerte, que lleva encolados polvos de vidrio, de arena, de cuarzo o de esmeril en una de sus caras y sirve para alisar y terminar de pulir. Los hay de dos clases: de papel de lija y de tela de esmeril. Los fragmentos de vidrio, fijados a la cola, trabajan romo los dientes de una lima, y arrastran virutas finísimas en forma de polvo.
HERRAMIENTAS PARA APRETAR

Gato o tornillo.—Es un instrumento de hierro, de acero, o de madera (Figura 54), formado por dos topes: uno corredizo o graduable; fijo el otro, y sirve para sujetar las piezas recién encoladas hasta que haya fraguado o secado la cola. La abertura entre los topes suele variar de 50 en 50 mm.
Figura 54
Prensa en forma de G (Figura 55).—Es tal vez la que se usa con mayor frecuencia para trabajos pequeños.
Figura 55
Prensa de bastidor o sargentos (Figura 56).— Se usa en trabajos de mayor dimensión. Lleva una mandíbula deslizante, provista de un cierre que puede situarse en cualquier punto. Para trabajos en serie, y a fin de facilitar su manejo, suele montarse sobre unos caballetes.
Figura 56
Prensa para cuadros (Figura 57).—Consta de un fleje graduable que rodea la armadura que se ha de encolar, y ejerce la presión por medio de un tornillo.
Figura 57

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